Enero

La llegada de las Golondrinas

 

En enero llegan las primeras golondrinas de vuelta de África, de qué se alimentan durante estas primeras frías semanas del año es un misterio, porque los insectos son todavía muy escasos. Aunque frías, las temperaturas suelen ser agradables comparadas con las del norte del país o los países norteños de Europa, y disfrutamos de abundantes días soleados con una visibilidad excelente, ideales para practicar la fotografía de naturaleza. Los termómetros alcanzan fácilmente los 15°C durante el día, aunque hay que venir preparados por si nos encontramos con un día ventoso o lluvioso que nos complique nuestra jornada de campo.

Un precioso amanecer suele ser el primer regalo del día, anunciándonos una jornada llena de bonitas experiencias, brillantes paisajes e inesperadas observaciones. Prados y bordes de la marisma comienzan a decorarse con las primeras flores, mientras que pinares y alcornocales lucen su verde intenso bajo cielos azules. Dos de nuestras especies emblemáticas, el lince ibérico y el águila imperial ibérica, están en plena época de celo, con un poco de suerte puede que disfrutéis de su avistamiento.

La marisma suele presentar ya un óptimo estado de inundación, ofreciendo entornos apropiados de refugio y alimentación para gran cantidad de limícolas como avefrías, archibebes, cigüeñuelas, chorlitos y combatientes. También abundan especies nadadoras como la focha común, el ánade rabudo, la pato cuchara, la cerceta común y el ánsar común. Las vallas ganaderas del Parque son a menudo utilizadas como posaderos por rapaces como el buzardo ratonero, el milano real y nuestra águila imperial ibérica, mientras que esmerejones, halcones peregrinos y buitres leonados se posan más a menudo en el suelo o encima de algún pequeño arbusto.

Algo más el este, en las marismas de almajos de Aznalcázar y los campos de cultivo junto al Parque, nos encontramos con grandes bandos de grullas y pequeños grupos de gamos bien camuflados entre la vegetación. Grandes concentraciones de calandrias y trigueros se producen sobre las extensas llanuras cerealistas donde, con un poco de habilidad, es posible también encontrar a búhos campestres y alcaravanes.

 

Marzo

Una exposión de Color

Las flores de las orquídeas, lirios, narcisos blancos (narcissus papyracesus) y amarillos (narcissus bulbocodium), campanillas de primavera (acys trichophylla), chupamieles (cerinthe gymnandra), lenguas de vaca (anchusa azurea), geranios silvestres, rabanillos (raphanum raphanistrum) y otras flores de herbáceas, decoran sotobosques y prados.

 

Los perales silvestres también decoran ahora de blanco el dominante verde de los alcornocales. Especies endémicas como la linaria tursica o tan atractivas como la pinguicula lusitanica comienzan su floración también en marzo.

 

Las perdices se mueven ahora en parejas a lo largo del borde del bosque. Los primeros rastros de serpientes zigzaguean en los caminos arenosos y las primeras trampas de hormiga león decoran sus márgenes. Los ciervos pierden sus cuernas y los milanos negros invaden los bosques y se muestran muy activos en sus tareas reproductivas. El número de mariposas aumentan conforme el mes avanza. Pequeñas blanquiverdosas, mariposas de la col y colias, vanesas de los cardos, macaones y mariposas arlequín pululan por bordes de caminos, bosques y prados. Las primeras libélulas también hacen su aparición.

 

El tiempo en esta época del año es muy variable, así que si vistáis Doñana en marzo podréis encontraros con un maravilloso, soleado y cálido día primaveral, o con un ventoso, lluvioso y desapacible día invernal, así que deberías consultar la previsión meteorológica antes de venir. En cualquier caso, Doñana no os defraudará y os ofrecerá preciosos paisajes y buenos avistamientos de fauna.

 

Mayo

La Romería del Rocío

Mayo es indudablemente uno de los mejores meses del año para visitar Doñana. Las temperaturas han subido y las probabilidades de lluvia son mucho menores. Debe tenerse en cuenta no coincidir con la celebración de la Romería de El Rocío, cuando se suspenden las visitas al parque y es difícil moverse alrededor de la zona en coche.

 

La primavera progresa por los bosques y marismas de Doñana. En los prados entre los árboles del Pinar de Coto del Rey, el verde se desvanece día a día y las gramíneas predominan sobre otras plantas, aunque el gladiolo silvestre (gladiolus italicus), la lengua de vaca (anchusa calcarea) y el gran lirio español (iris xiphium) destacan poniendo notas de color en el fondo verde dominante.

 

En los bosques y prados abundan otras especies como el abejaruco, el alcaudón común, el chotacabras cuellirrojo, el alzacolas y el ruiseñor; el zarcero común y el bereber se vuelven comunes.

Es ahora cuando la mayoría de las hembras ciervo dejan la protección de la manada para dar a luz a sus cervatillos en un lugar oculto del bosque y también es ahora cuando aparecen los primeros polluelos de la perdiz.

Todavía es posible ver numerosas especies de limícolas en paso y también las últimas águilas culebreras, cigüeñas negras (normalmente jóvenes), cercenas carretonas, papamoscas y collalbas norteñas.

Es ahora en mayo cuando la mayor parte de las actividades reproductivas tienen lugar en Doñana. El número de polluelos en las colonias aumenta día a día. Las vistas de la colonia desde el interior del centro de visitantes son excelentes, por lo que es una de las experiencias más interesantes en Doñana de todo el año.

 

Febrero

Tiempo de Cambios

 

Febrero es época de grandes, aunque graduales, cambios. Las condiciones climáticas tienen de nuevo mucho que ver en el calendario de los acontecimientos. Es un momento interesante del año porque suele ofrecer la oportunidad de observar a la mayoría de las especies de aves invernantes y a la vez brinda las primeras ocasiones de ver a algunas de las especies reproductoras recién llegadas del continente africano.

Las primeras garzas imperiales, cercetas pardillas y carretonas, carriceros y golondrinas dáuricas también comienzan a hacer su aparición hacia finales de mes. Es entonces cuando suelen verse los grandes bandos de grullas y ánsares abandonando Doñana en dirección norte hacia sus zonas de cría. Un bonito espectáculo. Los primeros grupos de cernícalos primilla llegados de África comienzan a atravesar Doñana y se les puede ver cazando sobre zonas abiertas en marismas y zonas ganaderas al norte.

Grandes bandos de flamencos se alimentan en las aguas someras de la marisma; los machos ya danzan al unísono con sus cuellos estirados hacia el cielo mientras giran sus cabezas a ambos lados. Las liebres se cortejan entre los almajos correteando velozmente entre ellos. Las calandrias y las terreras marismeñas ejecutan sus cortejos y sus cantos sobre ellas. Algunas avefrías, que planean quedarse a criar en Doñana, comienzan a defender su rincón, mientras los todavía abundantes aguiluchos laguneros las sobrevuelan.

 

Comienzan las puestas de huevos del águila imperial ibérica. Suele incubar entre 2 y 4 huevos, pero no es raro que, en años de escasez, sobreviva sólo uno de los 2 o 3 pollos que nacen.

 

La primavera no espera a marzo. Las flores de los narcisos meazorras, jaramagos, chupamieles, campanillas de primavera, geranios silvestres, lirios azules y margaritas decoran bosques, prados y bordes de caminos, y la manzanilla silvestre comienza a cubrir grandes zonas de marisma emergente. Grandes manchas de castañuela, bayunco y otras plantas acuáticas comienzan a emerger de las aguas marismeñas.

 

Cielos azules o nublados, mañanas frías y tardes cálidas, días lluviosos o ventosos, se alternan para producir una enorme variedad de paisajes durante estos días de nuestra primavera temprana; febrero es un magnífico mes para disfrutar de Doñana.

 

Abril

Con Sus Mejores Galas

Bosques y marismas explotan en una preciosa sinfonía de colores a la par que las temperaturas comienzan a subir en marzo. Si el invierno nos trajo suficientes lluvias, las marismas lucen con esplendor. El verde de la castañuela que la tapiza se empieza a decorar con grandes tapices blancos compuestos por las pequeñas flores flotantes de los ranúnculos acuáticos. Las flores también blancas de la manzanilla cubren grandes extensiones de los almajales y los bordes de los caminos. Grandes bandos de patos y limícolas vuelan en la lejanía, preparando su marcha. En esta época del año nos visitan enormes grupos de miles de flamencos, ofreciéndonos un maravilloso espectáculo de color con sus danzas de cortejo y más adelante sus cópulas. A veces se reparten en grupos por toda la gran extensión húmeda mientras se alimentan, otras veces se agrupan en bandos compactos para descansar.

Las especies que han pasado el invierno con nosotros entran en la fase principal de su migración de vuelta al norte. Los ánsares y grullas que no se han ido todavía lo hacen ahora, lo mismo ocurre con los grandes bandos de chorlitos dorados, agujas, avefrías y otros limícolas. Nos dejan las últimas cigüeñas negras. Los milanos reales comienzan a escasear, disminuyendo también los números de otras rapaces como el aguilucho lagunero, el halcón peregrino, el buzardo ratonero, el aguilucho pálido y el esmerejón. Las lavanderas blancas y los bisbitas comunes, que han poblado las marismas en abundancia durante el invierno, también comienzan a escasear. Las terreras comunes de vuelta de África van llenando el hueco dejado gradualmente.

Abril es una gran mes para visitar Doñana, un momento excelente para observar aves y para disfrutar de sus paisajes más coloridos y su vida salvaje. Es muy importante reservar tu excursión muy por adelantado si no quieres encontrarte con que todas las compañías que las ofrecen ya están completas en los días que planeas visitarnos.

Los bosques y las marismas están preciosos y la mayoría de nuestros animales están ahora ocupados con sus tareas de cría. Las temperaturas suben día a día y pueden llegar a alcanzar los 30ºC. primavera.

Muchos individuos de otras especies como el águila calzada, el milano negro, la canastera común, el fumarel cariblanco, la pagaza piconegra, la oropéndola, el cuco, la tórtola, el abejaruco, la lavandera boyera, el zarcero común, el zarcero bereber, el carricero tordal y el carricero común vuelven cada día para quedarse. Aguiluchos cenizos, collalbas rubias, escribanos hortelanos y escribanos cerillos también pueden verse atravesando las marismas en migración. Pueden verse los últimos ejemplares de críalo, enredados en sus habituales disputas con las urracas. Los chotacabras pardos cantan activamente a la caida de la noche.

Este es también un buen mes para intentar especies difíciles de ver como las polluelas cuyos números suben exponencialmente durante el tiempo de migración en lugares como Brazo de la Torre o Brazo del Este. Y con un poco más de suerte conseguirás ver otras especies poco comunes como el roquero rojo o la curruca mirlona en paso.

Eclosionan los primeros pollos de águila imperial y comenzamos a tener los primeros avistamientos de cachorros de lince. Desafortunadamente, no hay manera de garantizar el éxito en encontrarlos, es sólo una cuestión de suerte. Bueno, en realidad, como siempre digo, no habría ninguna emoción en algo que pudiéramos ver cada día. Ven a disfrutar de Doñana en su mejor momento y a intentar ver el lince.